Descripción del producto
Desde la temprana Edad Media ya se usaban pequeños alfileres para sujetar pañuelos o velos en el cabello. Durante el gótico tardío, su uso se extendió y se convirtieron en el accesorio ideal para fijar tocados ajustados.
Esta réplica proviene del monasterio de Vadstena, en el sur de Suecia, donde probablemente lo usó una monja. Su diseño tiene forma de trébol, símbolo que, según la leyenda, San Patricio empleó para explicar la Trinidad cristiana: las tres hojas representan al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Fabricado en bronce, mide 6 cm de largo y 10 mm de ancho, fiel al hallazgo histórico original. El alambre de 1 mm de grosor le aporta a la vez solidez y delicadeza.
